No se por donde empezar, pero esta historia es cada vez igual
cuando te enamoras fanaticamente y no sabes que eso puede terminar
y empezar una triste historia de problemas cada vez más complicados y no es ficción sino real.
Cuando una ilusión sube de nivel y no lo controlas es como un ascenso de orgullo
y esa jerarquía mental puede ser fatal si no te preparas para el final
esa situación conflictiva y de sentimientos encontrados es como el gas de petróleo
que algún día tiene que salir, pero vive en un aparente tranquilidad
comprimido en algún lugar que en el cuerpo metafóricamente se llama corazón.
Y ya en lo más alto cuando crees que estás en la cumbre de felicidad
y te dejan volando solo en penurias con la soledad, es difícil mantener el equilibrio
y el descenso es tan veloz que debes apretar los dientes y pasar cada escala cerrando los ojos
creyendo que puedes volver a empezar, pero ya es tarde, ya no hay tiempo
toda tu fuerza está desvanecida en cada etapa de tu vida, bueno de la vida que creías tener.
Si tus sentidos están mal cimentados y las tinieblas juegan en tu contra, será difícil despertar
de la pesadilla nueva en tu vida, el martirio y desesperación de un holocausto sin medida ni razón
azotarán cada centímetro de tu cuerpo, y en esa maldita línea se terminará tu universo.
Adios espíritu de tu cuerpo. Este pasará al purgatorio y cumplirá con el proceso final. Es decir, que sobre la balanza, pesan las buenas y malas acciones y depende de ello las direcciones que debas continuar. Cielo o infierno, fatal pero real. Nada detiene este proceso, nada solo tu gestor de tu destino.
Si me pudiste oir. Detente y analiza; no seas fanático de las personas, tarde o temprano los rumbos pueden cambiar y si quieres estar bien. Se feliz, disfruta pero camina con medida, sube con cordura, vuela con responsabilidad, pero sobre todo que la felicidad que tengas siempre dependa de ti.
Un abrazo, sonríe y recuerda que el destino está en tus manos.
Por: Raul Meneses Guerra.
cuando te enamoras fanaticamente y no sabes que eso puede terminar
y empezar una triste historia de problemas cada vez más complicados y no es ficción sino real.
Cuando una ilusión sube de nivel y no lo controlas es como un ascenso de orgullo
y esa jerarquía mental puede ser fatal si no te preparas para el final
esa situación conflictiva y de sentimientos encontrados es como el gas de petróleo
que algún día tiene que salir, pero vive en un aparente tranquilidad
comprimido en algún lugar que en el cuerpo metafóricamente se llama corazón.
Y ya en lo más alto cuando crees que estás en la cumbre de felicidad
y te dejan volando solo en penurias con la soledad, es difícil mantener el equilibrio
y el descenso es tan veloz que debes apretar los dientes y pasar cada escala cerrando los ojos
creyendo que puedes volver a empezar, pero ya es tarde, ya no hay tiempo
toda tu fuerza está desvanecida en cada etapa de tu vida, bueno de la vida que creías tener.
Si tus sentidos están mal cimentados y las tinieblas juegan en tu contra, será difícil despertar
de la pesadilla nueva en tu vida, el martirio y desesperación de un holocausto sin medida ni razón
azotarán cada centímetro de tu cuerpo, y en esa maldita línea se terminará tu universo.
Adios espíritu de tu cuerpo. Este pasará al purgatorio y cumplirá con el proceso final. Es decir, que sobre la balanza, pesan las buenas y malas acciones y depende de ello las direcciones que debas continuar. Cielo o infierno, fatal pero real. Nada detiene este proceso, nada solo tu gestor de tu destino.
Si me pudiste oir. Detente y analiza; no seas fanático de las personas, tarde o temprano los rumbos pueden cambiar y si quieres estar bien. Se feliz, disfruta pero camina con medida, sube con cordura, vuela con responsabilidad, pero sobre todo que la felicidad que tengas siempre dependa de ti.
Un abrazo, sonríe y recuerda que el destino está en tus manos.
Por: Raul Meneses Guerra.


