Sucúa, 26 de enero de 2024.
Reciban un fuerte abrazo y mi bendición en el nombre del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Luego, decirles que me siento orgulloso de ser el hijo de mis padres Raúl y Germania, quienes me trajeron al mundo el 03 de marzo de 1982. Deben saber que a através de mi alma ellos están presentes, es decir, que todo lo que he podido hacer por ustedes, lo he hecho en su nombre y el mío. Así que, deben conocer que, los amamos eternamente. Siempre les he demostrado firmeza y carácter. Claro, también la docilidad como Padre de amor, porque ustedes son la bendición del cielo, el agua, la tierra y el fuego.
Les pido que usen la perseverancia en todo tiempo, y mantengan siempre la alegría y la felicidad que, subjetivamente son estados mentales. No usen la negatividad más que para dormir. Mantengan siempre su frente en lo más alto. Jamás digan que No pueden, ustedes son mis hijos, y en mis genes están las células de evolución de mi Madre Germania, así que, les pido que, hagan honor el nombre de su abuela, quien supo guiarme por los mejores senderos, y esos senderos deseo que les muestren a mis nietos, bisnietos y más generaciones ascendientes.
Los amo, y han estado presentes desde mi principio, mi final, y después también; anhelo guiarlos desde la eternidad. En suma, son mi propia vida; mi inspiración.
Raúl Javier